El molde para vigas de concreto de 150 × 150 × 500 mm sirve para colar las probetas prismáticas con las que después determinas la resistencia a la flexión (módulo de ruptura) del concreto. Está fabricado en lámina de acero pintado con acabado anticorrosivo, pensado para el uso repetido en campo y laboratorio.
Las paredes son abatibles con bisagras y se aseguran con tuercas de mariposa, así que abres el molde y desmoldas la viga sin golpear la probeta ni dañar sus aristas. Eso te ahorra especímenes perdidos por desmoldes forzados y mantiene las caras planas que el ensayo de flexión exige.
La cavidad de 150 × 150 mm de sección por 500 mm de longitud es la medida estándar para el ensayo de flexión con carga en los tercios del claro. Las paredes rígidas conservan la escuadría y las dimensiones de la probeta colada tras colada, condición indispensable para que el resultado del módulo de ruptura sea válido.
¿Para qué lo uso? Para fabricar y curar vigas de concreto hidráulico destinadas al control de calidad de pavimentos rígidos, losas y obra civil en general. Una vez fraguada y curada la viga, se ensaya en el dispositivo de flexión correspondiente.